Beneficios de las Sentadillas

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Conseguir un cuerpo perfecto no se basa simplemente en realizar sentadillas, pero incluir las sentadillas en tu rutina de gimnasio te va a ayudar a ellos. Conoce los beneficios de realizar sentadillas y empieza a descubrir los cambios en tu cuerpo.

Ayuda a fortalecer los músculos
No solo los músculos que conforman las piernas. El movimiento y ejecución de las sentadillas facilita el fortalecimiento del resto de músculos del cuerpo.

La realización de sentadillas de forma correcta puede desencadenar en la liberación de testosterona y hormona del crecimiento. De este modo el crecimiento muscular y el aumento de masa corporal serán más efectivo.

Mejora la realización de actividades cotidianas
Las sentadillas son un ejercicio funcional. Este tipo de ejercicios, al no disponer de máquinas son más efectivos y se pueden poner en práctica en más situaciones del día a día.

Al hacer sentadillas, más allá de los músculos que se desarrollan, trabajas la movilidad  y el equilibrio.

Pérdida de peso
Bien hechas y a cierta intensidad, las sentadillas son unos de los métodos más eficientes para la pérdida de peso. Añadirlas a tu rutina de entrenamiento puede ayudarte a perder hasta 500 calorías diarias.

Reduce el riesgo de lesión
Muchas de las lesiones que se dan en el deporte vienen derivadas por músculos estabilizadores poco fortalecidos. Introducir las sentadillas, además de fortalecer estos músculos, mejora la flexibilidad y el equilibrio para prevenir este tipo de lesiones.

Previene de enfermedades
El correcto desarrollo y fortalecimiento de los músculos mediante las sentadillas favorece que el organismo regule con mayor facilidad la glucosa y el metabolismo de los lípidos. Además, la sentadillas pueden ayudar a prevenir la obesidad, la diabetes o enfermedades cardiovasculares.

Mejora la postura de tu cuerpo
Al trabajar fundamentalmente las piernas y los abdominales con las sentadillas, tu cuerpo fortalecerá la zona media del organismo, facilitando así el equilibrio y la correcta postura de la espalda. De este modo reducirás el riesgo de sufrir lesiones de espalda.

Favorece la salud ósea
Con las sentadillas no solo se trabaja el fortalecimiento y desarrollo de músculos y articulaciones. Realizar este ejercicio también ayuda a que la densidad de los huesos sea mejor, favoreciendo así el fortalecimiento de estos. De este modo, con las sentadillas propicias que tus huesos se mantengan en perfectas condiciones.

Índice de Masa Corporal (IMC)

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El Índice de Masa Corporal (IMC), también conocido como índice de Quetelet, es el resultado de la división entre la masa corporal de una persona y su estatura. O lo que es lo mismo la división de la masa en kilogramos entre el cuadrado de la estatura expresada en metros:

imc

A pesar de que el Índice de Masa Corporal no hace distinción entre los compartimentos grasos y magros de la masa corporal total, que ofrecería un resultado más ajustado, éste es el método más práctico para clasificar el estado nutricional. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el estado nutricional de las personas puede ir desde el infrapeso a la obesidad mórbida.

Como vemos en la siguiente tabla propuesta por la Organización Mundial de la Salud, en adultos se suele establecer que un Índice de Masa Corporal (IMC)  comprendido en el intervalo de 18,5 a 25 corresponde a una persona saludable. Un Índice de Masa Corporal por debajo de 18,5 indica malnutrición o algún problema de salud, mientras que un Índice de Masa Corporal de 25 o superior indica sobrepeso. Del mismo modo, se entiende que si el resultado de la división es superior a 30 existe obesidad leve y a partir de 40 la persona sufre obesidad mórbida, que puede llegar a requerir una operación quirúrgica.

 Por ejemplo el índice de masa corporal para una persona de 70kg de peso y 1.752 metros de altura al cuadrado sería igual a 22.9, lo que entraría según la clasificación de la OMS en los parámetros de normalidad en una persona adulta.

Clasificación según la OMS: 

Infrapeso <18.50
Delgadez severa <16.00
Delgadez moderada 16.00 – 16.99
Delgadez aceptable 17.00 – 18.49
Normal 18.50 – 24.99
Sobrepeso ≥ 25.00
Preobeso 25.00 – 29.99
Obeso ≥ 30.00
Obeso tipo I 30.00 – 34.99
Obeso tipo II 35.00 – 39.99
Obeso tipo III ≥ 40.00

 El índice empezó a ser utilizado en los años ochenta en Estados Unidos como método utilizado en los primeros estudios epidemiológicos para determinar el grado de obesidad en la población adulta.

Perder Peso o Grasa

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Este es un tema de análisis y no desesperarse por bajar de peso, lo más importante es nuestra salud antes que nuestra apariencia física.

pesograsaTodo el tiempo escuchamos hombres y mujeres haciendo la afirmación “debo y quiero perder peso”, pero en la mayoría de los casos no conocemos la verdadera línea que diferencia la pérdida de peso corporal y la perdida de grasa.

 Cuando hablamos de Perder peso nos referimos a disminuir libras y kilos en la báscula independientemente (en la mayoría de las ocasiones) de la cantidad de masa muscular de calidad que estemos perdiendo. Entonces, puedes encontrar publicidad que argumenta “pierda 10 kilos en un mes rápidamente”, pero ese es el objetivo.

 Perder una cantidad de libras abultada de forma rápida y con dietas muy bajas en calorías puede causar indudablemente pérdida de masa muscular (además de otros desequilibrios en el cuerpo), puesto que el enfoque es disminuir la báscula a toda costa sin tener en cuenta la cantidad de musculo que se está sacrificando. Aquí no se diferencia si ese peso está representado en tejido adiposo, gasa o líquidos.

 Un estudio realizado a tres grupos de individuos, consumieron 3 cantidades distintas de carbohidratos con ejercicio regular. Al terminar, mediante una muestra de sangre el resultado mostro que al grupo al que se le suministro menor cantidad de carbohidratos tenia mayor índice de ácidos grasos libres (se habían movido reservas de grasa para generar energía), y los individuos a los que se había suministrado más cantidad de carbohidratos tenían escasa cantidad de ácidos libres  (no se habían movido las reservas de grasa para generar energía). Esto indica que el uso de grasa como fuente de energía se genera cuando los niveles de azúcar en la sangre son bajos y cuando más alto sea el índice de glucosa en sangre, más se demora en usar las reservas de grasa al hacer ejercicio.

 Es decir que el cuerpo prefiere consumir carbohidratos en lugar de grasa, ya que esta es la fuente predilecta de energía. Todo el tiempo deseamos sacar la grasa, pero nuestro organismo no y si le das una fuente de energía alterna, no se activaran las enzimas y hormonas que se requieren para mover las reservas de grasa.

 La ingesta de carbohidratos es muy importante, pero deben ser consumidos en cantidades moderadas y horarios específicos. Recuerda que debes utilizarlos solo para un fin específico: “Darle el combustible que necesita tu organismo.

La Obesidad Infantil

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En este post les presento un problemas a nivel mundial que preocupa la Obesidad Infantil, la alimentación de nuestros niños es de preocupación de todos, y todos debemos de aportar y ayudar a que esto no continúe…
Y no se olviden de hacer comentarios para enriquecernos mutuamente. Gracias     

 

Un estudio realizado recientemente indica que los niños y adolescentes obesos registran entre un 30% y un 40% más de riesgo de sufrir accidente cerebrovascular o una enfermedad cardiovascular en el futuro que los niños que mantienen un peso normal.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que los niños los niños obesos y con sobrepeso suelen seguir siéndolo en la edad adulta y “tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares”. Un estudio reciente arroja también resultados sobre los efectos que tiene el sobrepeso y la obesidad en el futuro de estos niños.
Realizado por investigadores de la Universidad de Oxford, ha encontrado que los niños y adolescentes obesos presentan más factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (presión arterial elevada, el colesterol y los niveles de azúcar en la sangre y engrosamiento del músculo cardiaco) que aquellos niños que tiene un peso normal. El objetivo del estudio publicado en British Medical Journal era describir la asociación entre el índice de masa corporal, el sexo, y los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en los niños en edad escolar de países altamente desarrollados. Para ello analizaron los resultados de 63 estudios (realizados a partir de 1990 y publicados entre 2000 y 2011) en los que participaron 49.220 niños sanos de edades comprendidas entre los cinco y 15 años de edad. Estos estudios midieron el peso, la arterial alta, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre.
En comparación con niños de peso normal, los niños obesos tenían significativamente mayor presión arterial y niveles de colesterol. En los niños con sobrepeso también había aumento de la presión arterial, pero en menor medida que los niños obesos. Los niveles de insulina en ayunas y la resistencia a la insulina (marcadores de riesgo de la diabetes) fueron significativamente mayores en los niños obesos, pero no en los niños con sobrepeso. Los niños obesos también tuvieron un aumento significativo de la masa del ventrículo izquierdo (un engrosamiento del músculo del corazón, marcador de enfermedad cardiaca) en comparación con niños de peso normal.
Los autores advierten que, si estos factores de riesgo continúan en la edad adulta, los niños obesos ya podrían tener un 30-40% más de riesgo de padecer un accidente cerebro vascular y enfermedad cardiaca en el futuro que aquellos niños que tienen un peso normal.

 ¿Qué puedes hacer por ellos?
En España el 19% de los niños tiene sobrepeso, el 9% obesidad, y el 18% de los niños y el 22% de las niñas son sedentarios (según datos de la Encuesta Nacional de Salud). Sin prevención corremos el riesgo de que nuestros hijos sean parte de estas negativas cifras y de las consecuencias que acarrea estos problemas en su salud. Así que debemos educar y dar para conseguir cambiar los malos. Las medidas para parar el aumento de la obesidad infantil son muy sencillas, solo falta determinación para conseguir llevarlas a cabo y convertirlas en una práctica habitual:

  • Llevar una alimentación equilibrada libre de grasas saturadas. Evitar el consumo de bollería industrial, cada vez más consumida por los más pequeños es una buena medida para evitar estas grasas. Lo correcto: una dieta rica en verduras, frutas, cereales, lácteos, pescado y hortalizas.

En este vídeo te damos algunos consejos sobre nutrición infantil:

Evitar el sedentarismo. Los niños deben ejercitarse a diario, a través de la práctica de deportes, caminando, realizando juegos que les permitan moverse, correr, saltar, etc. Así que hay que restringir las horas que pasan viendo televisión.