No debemos olvidarnos de los niños y siempre preocuparnos por su alimentación ellos nos lo agradecerán cuando sean mayores y así hacer una cadena y que ellos enseñen a sus hijos a comer sano.

NutricionLa nutrición es fundamental para que los niños crezcan sanos y fuertes: durante los primeros años de vida, el conocido ‘eres lo que comes’ se convierte casi en una máxima con la que organizar desde el desayuno hasta la merienda, pasando por el menú del colegio, pero… ¿sabes exactamente cuáles son los nutrientes esenciales que los niños deben consumir a diario? Te los resumo.

PROTEÍNAS
Las proteínas desempeñan un papel fundamental en el crecimiento, hasta el punto de ser indispensables para los niños: ayudan a fabricar nuevas células, protegen el sistema inmune con un arsenal de defensa naturales y les dan energía para enfrentarse al día a día en el colegio con una sonrisa. Las encontrarás a montones en la carne roja o de pollo, los huevos, el pescado blanco, los lácteos, las nueces, las lentejas o el jamón serrano.

HIDRATOS DE CARBONO
Otro de los pilares de la alimentación infantil son los carbohidratos, ya que son la principal fuente de energía del cuerpo humano, y han de consumirse de en abundancia, especialmente entre los niños. Eso sí: hay que saber escogerlos bien, reduciendo los hidratos malos’ (como los azúcares, presentes, por ejemplo, en los dulces), y apostando por los que provienen de alimentos ricos en fibra. Son buenas opciones, por ejemplo, el pan, los cereales (especialmente los que llevan azúcares naturales no añadidos), el arroz, la pasta o las patatas. 

GRASAS
Descartando las saturadas o las temidas trans, no todas las grasas son dañinas para el organismo: es más, muchas se consideran una excelente fuente de salud, como el aceite de oliva, el pescado azul (especialmente el salmón, el bonito o el atún), la leche entera o los frutos secos.

CALCIO
¿Quién no ha oído miles de veces eso de que ‘hay que beber leche para tener unos dientes y huesos fuertes’? La leche es la principal fuente de calcio en los niños, un nutriente fundamental en su menú diario mientras están creciendo. Lo encontrarás a raudales en casi todos los productos lácteos, como el queso, el yogur, la leche condensada o el helado (¡cuidado con los azúcares!), además de en algunas verduras y legumbres (como las espinacas, el brócoli, las lentejas o los garbanzos), la yema del huevo, la leche de soja, y, por partida doble, en la leche enriquecida con calcio.

HIERRO
El hierro es especialmente importante para la sangre, encargada de transportar oxigeno desde los pulmones hasta el resto de células del cuerpo. Para tener una sangre ‘rica en hierro’ es fundamental incluir en la dieta de los ‘peques’ carnes rojas o de pollo, hígado (fácilmente sustituible por paté), frutos secos, espinacas, chocolate, garbanzos, lentejas y guisantes, así como los cereales para el desayuno ricos en hierro.

ÁCIDO FÓLICO
A pesar de su rimbombante nombre, el ácido fólico no es nada más (y nada menos) que un tipo de vitamina B, fundamental en la alimentación de las mamás embarazadas y los niños, y responsable del tránsito de glóbulos rojos en nuestra sangre. Es fácil de encontrar en las lentejas y los garbanzos, así como en las verduras de hojas verdes.

FIBRA
Controlar el ir al baño o no, no siempre depende de la habilidad del pequeño: estimular la actividad intestinal en los niños es importante para que adquieran una regularidad que se extienda hasta su vida adulta. Algunos tipos de fibra, además, sirven para controlar los niveles de colesterol y azúcar. Encontrarás cantidad de fibra en los cereales integrales (como la cebada, la avena o el arroz integral), las frutas, las legumbres y prácticamente todas las hortalizas y verduras. ¡Que no les falte verde en el plato!

VITAMINA A
Otro ladrillo fundamental para los cimientos de unos buenos dientes es la vitamina A, que, además, ayuda a mantener la piel y los huesos sanos y fuertes, y es fundamental para tener una vista de lince. La encontrarás a montones en las zanahorias, la calabaza, el calabacín, el melocotón o el albaricoque. Truco: cuanto más intenso sea el color de la fruta, mayor será el contenido de betacaroteno.

VITAMINA C
Fundamental para que se produzcan las reacciones metabólicas básicas del cuerpo humano, la vitamina C ayuda a reforzar el sistema inmune (de ahí el clásico zumo de naranja cuando están resfriados), así como al desarrollo de dientes y encías, huesos o a la cicatrización de heridas. Encontraras montones de vitamina C en los cítricos, como las naranjas, limones, kiwis y mandarinas, así como en las fresas, tomates, espinacas o la coliflor.

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